lunes, 6 de abril de 2015

Aleluia, resucitó!!!

Estos versos nos animan a descubrir al Crucificado-Resucitado entre la gente de "todos los días"... 

¿Por qué lo buscan entre los muertos si allí no está? 
¡Cristo está vivo, resucitado, aleluia, aleluia! 
1. Si entre nosotros hay gente linda 
que te contagia su buen humor, 
gente sencilla que te ilumina 
con su sonrisa llena de sol... 

2. Si entre nosotros hay gente guapa 
dando la vida por los demás; 
gente jugada por sus vecinos, 
por la justicia de su lugar... 

3. Si entre nosotros hay gente gaucha 
que se te brinda de corazón, 
gente dispuesta siempre al servicio 
que amablemente te hace un favor... 

4. Si entre nosotros hay gente sabia 
que escucha y siente la realidad, 
que hace memoria, tiene esperanza 
y afirma y canta su identidad... 

5. Si entre nosotros hay gente honesta 
de una palabra y una intención, 
gente derecha, limpia y honrada, 
que ha resistido la corrupción... 

6. Si entre nosotros hay gente nueva 
que inventa y crea con humildad; 
gente olvidada que lucha y sueña 
y hace que avance la humanidad. 

7. Si entre nosotros vive el recuerdo 
de los testigos del «Nunca Más», 
sangre sembrada, mártires nuestros, 
semilla santa que ha de brotar... 

En el Año de la Vida Consagrada...


domingo, 5 de abril de 2015

¿Dónde buscar al que vive?

La fe en Jesús, resucitado por el Padre, no brotó de manera natural y espontánea en el corazón de los discípulos. Antes de encontrarse con él, lleno de vida, los evangelistas hablan de su desconcierto, su búsqueda en torno al sepulcro, sus interrogantes e incertidumbres.
María de Magdala es el mejor ejemplo de lo que acontece probablemente en todos. Según el relato de Juan, busca al Crucificado en medio de tinieblas, "cuando aún estaba oscuro". Como es natural, lo busca "en el sepulcro". Todavía no sabe que la muerte ha sido vencida. Por eso el vacío del sepulcro la deja desconcertada. Sin Jesús se siente perdida.
Los otros evangelistas recogen otra tradición que describe la búsqueda de todo el grupo de mujeres. No pueden olvidar al Maestro que las ha acogido como discípulas: su amor las lleva hasta el sepulcro. No encuentran allí a Jesús, pero escuchan el mensaje que le indica hacia dónde han de orientar su búsqueda: "¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí ha resucitado.
La fe en Cristo resucitado no nace tampoco hoy en nosotros de forma espontánea, solo porque lo hemos escuchado desde niños a catequistas y predicadores. Para abrirnos a la fe en la resurrección de Jesús hemos de hacer nuestro propio recorrido. Es decisivo no olvidar a Jesús, amarlo con pasión y buscarlo con todas nuestras fuerzas, pero no en el mundo de los muertos. Al que vive hay que buscarlo donde hay vida.
Si queremos encontrarnos con Cristo resucitado, lleno de vida y de fuerza creadora, lo hemos de buscar no en una religión muerta, reducida al cumplimiento y la observancia externa de leyes y normas, sino allí donde se vive según el Espíritu de Jesús, acogido con fe, con amor y con responsabilidad por sus seguidores.
Lo hemos de buscar no entre cristianos divididos y enfrentados en luchas estériles, vacías de amor a Jesús y de pasión por el evangelio, sino allí donde vamos construyendo comunidades que ponen a Cristo en su centro, porque saben que "donde están reunidos dos o tres en su nombre, allí está Él".
Al que vive no lo encontramos en una fe estancada y rutinaria, gastada por toda clase de tópicos y fórmulas vacías de experiencia, sino buscando una calidad nueva en nuestra relación con él y en nuestra identificación con su proyecto. Un Jesús apagado e inerte, que no enamora ni seduce, que no toca los corazones ni contagia su libertad, es un "Jesús muerto". NO es el Cristo vivo, resucitado por el Padre. No es el que vive y hace vivir.

Extractado de "El camino abierto por Jesús" de J. Pagola


martes, 31 de marzo de 2015

Jueves de la Cena del Señor

En la Cena del Cordero y habiendo ya cenado, 
acabada la figura, comenzó lo figurado.

Por mostrar Dios a los suyos cómo está de amor llagado, 
todas las mercedes juntas en una las ha cifrado.

Pan y vino material en sus manos ha tomado 
y, en lugar de pan y vino, cuerpo y sangre les ha dado.

Si un bocado nos dio muerte, la vida se da en bocado; 
si el pecado dio el veneno, el remedio Dios lo ha dado.

Haga fiesta el cielo y tierra y alégrese lo criado,
pues Dios, no cabiendo en ello, en mi alma se ha encerrado. Amén


(Himno de Vísperas)

jueves, 19 de marzo de 2015

Porque fue varón justo le amó el Señor

Varón, y justo, y del Señor. Todo esto es San José y mucho más, desde el misterio de su ser. Aparentemente una personalidad que no descuella; sin ribetes, sin adornos; con esa austeridad y simplicidad propias de los “pobres de Yavé”, aun descendiendo de la real familia de David.

Un José que no habla directamente en el Evangelio. Sólo se lo menciona en tercera persona. A José de Nazareth no le hace falta que se le pongan palabras. Su vida escondida es una palabra llena de sentido, esa vida que acompañó y cuidó a Jesucristo, el Verbo, la Palabra Eterna de Dios.

Un José común y cotidiano que envuelto en los sueños de una noche llena de dudas, reconoce al Mensajero de Dios, y entra en el Proyecto de Salvación.

Un José que ha reflejado la Ternura de Dios en ese sencillo Nazareth con una paternidad servicial, cariñosa y diligente, y que llegado el momento de la vida pública de Jesucristo, el Hijo de Dios, él se retira modestamente de las escenas evangélicas, para darle paso a la revelación del Único y Eterno Padre.

José de Nazareth inspirará a Rodolfo Carboni para ser Protector de la Congregación de las Auxiliares Parroquiales de Santa María, así como lo fue de María y Jesús.
Protección que se extenderá a variadas dimensiones de la vida de las Hermanas; intercesor que se invocará cada día, en las mil y una urgencias.

El 19 de marzo, Solemnidad de San José, será destacado y resaltado. Este día será elegido también para que muchas jóvenes comiencen su Seguimiento de Jesús en esa Congregación. Y será a partir de ese Día desde donde, no pocas Hermanas, contarán sus años de entrega y consagración.

Porque este Varón Justo estará entre las Auxiliares Parroquiales de Santa María como lo estuvo en Nazareth: de una manera modesta y firme; resuelta y callada; entre las diligencias más cotidianas y en las más hondas opciones de vida.



Carboni ama a San José; lo invoca; 
lo propone como modelo.

SAN JOSÉ RUEGA POR NOSOTROS Y NOSOTRAS. Protégenos, sé impulso y ejemplo.

(Extractado de “Varón de Fuego” – ‘El Padre Carboni y Sus Devociones’)

martes, 17 de marzo de 2015

San José

     
Hacé nuestro corazón semejante al Tuyo

'   Altarcito: la Palabra abierta en Mateo 1,18-25 (si bien no la proclamaremos, su presencia simboliza un Dios que habla, llama, nos invita a oír); una imagen de la Virgen; alguno de los documentos para el Año de la Vida Consagrada, si se quiere.
'        Bienvenida y ambientación: nos acogemos mutuamente, miramos quiénes somos los/as que compartiremos este momento de oración reflexionando y pidiendo a Dios que suscite vocaciones.
      Palabras del Papa: con estas palabras, Francisco nos convoca a Consagradas y laicas/os a vivir este año: (si queremos podemos leerlas, o simplemente comentarlo):
Con esta carta me dirijo, además de a las personas consagradas, a los laicos que comparten con ellas ideales, espíritu y misión. Alrededor de cada familia religiosa existe una familia más grande, la «familia carismática», que comprende cristianos laicos que se sienten llamados, precisamente en su condición laical, a participar en el mismo espíritu carismático.
También los animo a ustedes, fieles laicos, a vivir este Año de la Vida Consagrada como una gracia que los puede hacer más conscientes del don recibido. Celebradlo con toda la «familia» para crecer y responder a las llamadas del Espíritu en la sociedad actual.
Invito a todos a unirse en torno  a las personas consagradas, a alegrarse con ellas, a compartir sus dificultades, a colaborar con ellas en la medida de lo posible, para la realización de su ministerio y sus obras, que son también las de toda la Iglesia. Háganles sentir el afecto y el calor de todo el pueblo cristiano.
Bendigo al Señor por la feliz coincidencia del Año de la Vida Consagrada con el Sínodo sobre la familia. Familia y vida consagrada son vocaciones portadoras de riqueza y gracia para todos, ámbitos de humanización en la construcción de relaciones vitales, lugares de evangelización. Se pueden ayudar unos a otros.[1]


 Y con respecto a los/as jóvenes, nos invita a formarnos para ser “callejeros de la Fe”:
Ayudar a nuestros jóvenes a redescubrir el valor y la alegría de la fe, la alegría de ser amados personalmente por Dios. Esto es muy difícil, pero cuando un joven lo entiende, un joven lo siente con la unción que le da el Espíritu Santo, este “ser amado personalmente por Dios” lo acompaña toda la vida después. La alegría que ha dado a su Hijo Jesús por nuestra salvación. Educarlos en la misión, a salir, a ponerse en marcha, a ser callejeros de la fe. Así hizo Jesús con sus discípulos: no los mantuvo pegados a él como la gallina con los pollitos; los envió.[2]
'        Vamos a reflexionar sobre la VOCACIÓN a la luz del llamado y la misión del Buen José:
 El Verbo y el silencio
El Verbo de Dios quiso hacerse hijo adoptivo del silencio humano. Para eso necesitaba de un hombre con capacidad de silencio. Y necesitaba de la noche para llegar hasta el silencio con su Palabra.
La noche es el tiempo del oído: por eso el silencio allí se hace fecundo. Porque en la noche el oído se ve obligado a exagerar el silencio para poder estar a la escucha.
Y a José se le había hecho la noche. Tal vez la primera de esa serie que tendría que ir aceptando en su fidelidad a la Palabra. Por más que revolvía en su silencio, nada lograba comprender. María, su prometida estaba embarazada. Esperaba un hijo. Y esto sucedía sin que hubieran convivido. Algo nuevo se estaba gestando en María de lo que aparentemente José era excluido. Y la noche de una dolorosa alternativa lo embretaba a José en su silencio.
-¿Era aquello fruto de un pecado de infidelidad?
José no podía suponer eso de María. Era justo y recto y no quería difamarla.
-¿Era aquello de Dios?
Entonces José debía sencillamente retirarse. Porque Dios parecía excluirlo de su actuar en María, ya que Dios guardaba silencio.
Y José optó por el silencio, lo mismo que Dios. Decidió dejarla en secreto. Y fue entonces cuando Dios intervino en su silencio y lo llenó con su Palabra:
-José, descendiente de reyes, no tengás miedo y aceptá a María, porque lo que en Ella se está gestando es obra del Espíritu Santo. Ella dará a luz a un hijo, pero serás vos quien asumirá la responsabilidad de ser ante los hombres su padre. Vos le pondrás el nombre. Lo llamarás: Jesús, porque Él salvará a su pueblo del pecado.
Despertado por la Palabra de Dios, José obedeció. Porque en el silencio de la noche José había escuchado la voz de Dios que lo invitaba a participar plenamente en el misterio de la gran liberación de su pueblo. Lo invitaba a ser el padre adoptivo de Jesús, el que salvaría a su pueblo de todos sus pecados y de todas las consecuencias del pecado.
María también había optado por el silencio. Ella amaba a José, y deseaba que Dios también mirara su sencillez y que hiciera en él maravillas, porque deseaba que José fuera feliz. Pero no le tocaba a ella invitar a José a participar del misterio de Dios.
Por eso María calló, esperando que Dios hablara. Y cuando Dios habló ya no fueron necesarias las palabras. Desde ese momento José la llevó a su casa, y comenzó para los dos la fidelidad al mismo Verbo de Dios.
Toda la vida de José sería eso: ser un servidor fiel de la Palabra de Dios que había recibido María. Y para ello tendría que tener muy atento el oído en las noches, siempre a la escucha de lo que Dios le fuera revelando.
Porque el silencio humano que Dios fecunda no es el de aquel que está callado, sino el de aquel que está a la escucha.
                                                              (Mamerto Menapace, “Fieles a la Vida”)

'        Miramos nuestro propio corazón…las veces en que sentimos que atravesamos situaciones que podríamos nombrarlas como “noche”.
      ¿Y en este momento? ¿Qué invitación nos puede estar haciendo Dios? ¿Tenemos temores? La invitación es reflexionar en silencio, ir con José al sagrario de nuestro corazón, dejar que él nos enseñe a hacer silencio para escuchar la propuesta de Dios.

'                   Moldeando nuestro corazón… en ese espacio sagrado, donde Dios nos susurra su Proyecto, y donde nuestro entusiasmo se va entretejiendo con nuestros temores o límites, ahí, se gestan nuestros deseos, decisiones, respuestas… como en la vida de José.

Queremos que nuestro corazón se parezca al de Jesús, queremos dejar que nuestro corazón se impregne de sus sentimientos. La Carta “Alégrense”  nos da algunas pistas para esta tarea de modelado:

“Al llamarlos Dios les dice: “¡Tú eres importante para mí, te quiero, cuento contigo!” Jesús a cada uno de nosotros nos dice esto. ¡De ahí nace la alegría! La alegría del momento en el que Jesús me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegría. Sentirse amado por Dios, sentir que para Él no somos números, sino personas; y sentir que es Él quien nos llama. […]
(El Papa) Nos invita a detenernos con paz, como peregrinación interior, en el horizonte de la primera hora, donde los espacios están caldeados de relación amistosa, la inteligencia se abre al misterio, la decisión entiende que es bueno entregarse al seguimiento de ese Maestro que sólo tiene palabras de vida eterna. Nos impulsa a hacer de toda la existencia una peregrinación de transformación en el amor”. 

* podemos compartir: ¿Qué despierta en nosotras/os sentir que Jesús cuenta con nuestro “Sí”? ¿Que nos dejan los textos?

Nosotras/os que nos sentimos hermanados en esta peregrinación de transformación en el amor, reconocemos que necesitamos y queremos que otros/as se sumen a este hermoso camino de discipulado. Como comunidad humana, eclesial, sabemos todo el bien que pueden hacer l@s amig@s consagrad@s de Jesús. Por eso pedimos que quienes se sienten llamados a consagrar su vida a Dios, no tengan miedo…

'        A cada intención respondemos: “necesitamos callejeros de la Fe”
* Para compartir la vida con ternura y compasión:
* Para llevar el abrazo y la consolación de Dios, que se inclina con ternura hacia nosotros:
* Para hacer crecer la cultura del encuentro:




[1] CARTA APOSTÓLICA del Santo Padre Francisco A TODOS LOS CONSAGRADOS con ocasión del año de la vida consagrada

[2] https://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2013/documents/papa-francesco_20130727_gmg-omelia-rio-clero.html

domingo, 1 de marzo de 2015

2º Domingo de Cuaresma

Marcos 9,2-9
Según el evangelista, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y Juan, los lleva aparte a una montaña, y allí "se transfigura delante de ellos".
Son los tres discípulos que, tal vez, ofrecen mayor resistencia a Jesús cuando les habla de su destino doloroso de crucifixión.
Pedro ha intentado incluso quitarle de la cabeza esas ideas absurdas. Los hermanos Santiago  Juan le andan pidiendo los primeros puestos en el Reino del Mesías. Ante ellos precisamente se transfigurará Jesús. Lo necesitan más que nadie.
La escena, recreada con diversos recursos simbólicos, es grandiosa. Jesús se les presenta "transfigurado". Al mismo tiempo, Elías y Moisés, que según la tradición han sido arrebatados a la muerte y viven junto a Dios, aparecen conversando con Él. Todo invita a intuir la condición divina de Jesús, crucificado por sus adversarios, pero resucitado por Dios.
Pedro reacciona con espontaneidad: "¡Señor, qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". No ha entendido nada. Por una parte, pone a Jesús en el mismo plano y al mismo nivel que a Elías y Moisés: a cada uno su tienda. Por otra parte, se sigue resistiendo a la dureza del camino de Jesús; lo quiere retener en la gloria del Tabor, lejos de la Pasión y la Cruz del Calvario.
Dios mismo le va a corregir de manera solemne: "Este es mi Hijo amado". No hay que confundirlo con nadie. "Escuchadle a Él", incluso cuando os habla de un camino de cruz, que termina en resurrección. 
Sólo Jesús irradia luz. Todos los demás, profetas y maestros, teólogos y jerarcas, doctores y predicadores, tenemos el rostro apagado. No hemos de confundir a nadie con Jesús. Sólo él es el Hijo amado. Su palabra es la única que hemos de escuchar. Las demás nos han de llevar a Él.
Y hemos de escucharla también hoy, cuando nos habla de "cargar la cruz" de estos tiempos. El éxito nos hace daño a los  cristianos. Nos ha llevado incluso a pensar que era posible una Iglesia fiel a Jesús y a su Proyecto del Reino sin conflictos, sin rechazo y sin cruz. Hoy se nos ofrecen más posibilidades de vivir como cristianos "crucificados". Nos hará bien. Nos ayudará a recuperar nuestra identidad cristiana.
"El camino abierto por Jesús" de José A. Pagola

martes, 24 de febrero de 2015

Hna. María Delia Pisano

(por Hna Elvira Gómez)
"Hija de una familia muy numerosa, muy cristiana también, con padres,tíos y hermanos educados con los Salesianos, Congregación a la que pertenece un tío, hermano del papá.
Llegó al Noviciado de Moreno desde Castelar -Provincia de Bs As - acompañada de su familia y, especialmente, de su papá, quien no se desprendía de esta hija a que tanto lo acompañó en la tesorería del negocio de Pinturas -ella era Perito Mercantil y ¡medalla de oro!- con varias sucursales en la línea Oeste de la Provincia.
Con algunos años más que las demás, pasó su noviciado tranquila, pero muy poco o nada pudo dialogar con el Padre Carboni a quien, decía, le temía. siguió siempre con su Director, un Teniente de Santa Rosa que agrupaba un enorme grupo de jóvenes a quienes acompañaba María Delia.
Después de profesar,pasó por varias comunidades, entre ellas Guadalupe, de Santa Fe, convencida también, del compromiso social y coherencia de vida de quien,tiempo después, abandonó el sacerdocio.
En la Asamblea que tuvimos en Calamuchita pudimos constatar sus influencias en esa comunidad que animaba María Delia.
Más tarde cursó el I.S.C.A con notas brillantes, como siempre, y fue enviada a Goya con Monseñor devoto. Allí hizo un trabajo eficacísimo escribiendo los Guiones Litúrgicos, los Encuentros Catequísticos Diocesanos y Parroquiales y todo lo que deseara expresar el Pastor Diocesano en una Pastoral "desde ellos" y "para ellos".
El Obispo, en esa línea dejó la Casa de la Curia y se estableció en un Barrio. Siguiendo su ejemplo, -aunque a él no le convencía mucho - vio a la comunidad de Hnas. ubicarse también,en un barrio.
El lugar elegido, terreno bajo y pantanoso, trajo graves dificultades a las Hnas. que sufrían las grandes inundaciones con todas sus consecuencias, hasta que, más tarde, el nuevo Obispo, alemán, insistió en levantar toda la casa para hacerla allí más confortable.
Nombrada Vicaria general con Beatriz, llegó a ser elegida en el segundo período como Superiora General, cargo para el cual fue nuevamente reelegida.
En ese tiempo se construyó la Casa General, como todas saben, uniendo al aporte de Adveniat y de los terrenos de Moreno,la valiosa cooperación de la familia de María Delia, uno de cuyos sobrinos se encargó de administrar la parte económica.
Ahora, en Chile, es Secretaria del Obispo, muy eficiente como siempre y escribe desde allí a todas las Hnas. en el día de su santo.
Personalidad difícil de captar - por lo menos para mí - no lo será para el Señor que conoce a fondo nuestros corazones."
Su pascua fue el 24 de febrero de 2010

domingo, 15 de febrero de 2015

La CRUZ de San Damián llega a Jujuy!

Nos visitó la Cruz de San Damián que bendijo el Papa Francisco en la última Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro y que está recorriendo las diversas diócesis de nuestra patria. La recibimos en Punta Diamante el pasado viernes 13 de febrero, con mucha alegría, y la trajimos en procesión pasando por el barrio El Chingo hasta llegar a nuestra Sede Parroquial donde celebramos la Eucaristía. Ha sido conmovedor ver, en el camino, cómo los vecinos se acercaban a tomar gracia de la Cruz, especialmente los enfermos y ancianos. Un grupo de jóvenes se quedó hasta la medianoche acompañando la Cruz en vigilia de oración con muchos cantos de alabanza. El sábado 14 por la mañana partimos llevándola hasta el barrio San Martín al Centro Vecinal, de Salud y a la Policía. Finalmente, llegamos hasta el Hospital de Niños, dejándola allí para bendecir a los niños internados y a sus familias. Fue una experiencia que alimentó nuestra Fe y alentó nuestra esperanza. 
Hna Rosana









Dios acoge a los impuros

6º Domingo durante el año
Ciclo B
Marcos 1,40-45

"De forma inesperada, un leproso "se acerca a Jesús". Según la ley, no puede entrar en contacto con nadie. Es un impuro y ha de vivir aislado. Tampoco puede entrar en el templo. ¿Cómo va a acoger Dios en su presencia a un ser tan repugnante? Su destino es vivir excluido.
A pesar de todo, este leproso desesperado se atreve a desafiar todas las normas. Sabe que está obrando mal. Por eso se pone de rodillas. No se arriesga a hablar con Jesús de frente. Desde el suelo le hace esta súplica: "Si quieres, puedes limpiarme". Sabe que Jesús lo puede curar, pero, ¿querrá limpiarlo?, ¿se atreverá a sacarlo de la exclusión a la que está sometido en nombre de Dios?
Sorprende la emoción que le produce a Jesús la cercanía del leproso. No se horroriza ni se echa atrás. Ante la situación de aquel pobre hombre "se conmueve hasta las entrañas". La ternura lo desborda. ¿Cómo no va a querer limpiarlo él, que sólo vive movido por la compasión de Dios hacia sus hijos e hijas más indefensos y despreciados?.
Sin dudarlo, "extiende la mano" hacia aquel hombre y "toca" su piel despreciada por los puros. Sabe que está prohibido por la ley y que, con ese gesto, está reafirmando la transgresión iniciada por el leproso. Solo le mueve la compasión: "Quiero, queda limpio".
Esto es lo que quiere el Dios encarnado en Jesús: limpiar el mundo de exclusiones que van contra su compasión de Padre. No es Dios quien excluye, sino nuestras leyes e instituciones. No es Dios quien margina, sino nosotros. En adelante ha de quedar claro que a nadie se ha de excluir en nombre de Jesús.
Seguirle a él significa no horrorizarnos ante ningún impuro. No retirar a ningún "excluido" nuestra acogida. Para Jesús, lo primero es la persona que sufre, y no la norma. Poner siempre por delante la norma es la mejor manera de ir perdiendo sensibilidad ante los despreciados y rechazados. La mejor manera de vivir sin compasión.
En pocos lugares es más reconocible el Espíritu de Jesús que en esas personas que ofrecen apoyo y amistad gratuita a prostitutas indefensas, que acompañan a enfermos olvidados por todos, que defienden a homosexuales del rechazo social y religioso... Ellos nos recuerdan que en el corazón de Dios caben todos."

José A. Pagola "El camino abierto por Jesús"

jueves, 12 de febrero de 2015

Como todos los segundos jueves de cada mes,
rezamos especialmente por el aumento y fidelidad
de las vocaciones de Consagración especial!!!

Marcos 7,24-30

No conquistar, sino liberar
Al parecer, Jesús no entró nunca en las ciudades pagas de su entorno a proclamar su mensaje. No se considera un "conquistador religioso". Se siente más bien enviado al pueblo de Israel, llamado a ser un día "luz de los pueblos paganos", según el profeta Isaías. Y, dentro de Israel, enviado a las "ovejas perdidas", los más pobres y olvidados, los más despreciados, los maltratados por la vida y por la sociedad.
Sin embargo, en un momento en que se ha retirado a la región de Tiro y Sidón, Jesús se encuentra con una mujer pagana que viene hacia él con un sufrimiento grande: "Mi hija tiene un demonio muy malo". Algo inquietante y siniestro se ha apoderado de ella; no puede comunicarse con su hija querida; la vida se le ha convertido en un infierno. De aquella madre pagana sólo nace un grito hacia Jesús: "Ten compasión de mí".
La reacción de Jesús siempre es la misma. Sólo atiende al sufrimiento. Le conmueve la pena de aquella mujer luchando con fe por su hija. El sufrimiento humano no tiene fronteras ni conoce los límites de las religiones. Por eso tampoco la compasión ha de quedar encerrada en la propia religión. Jesús sabe que Dios no quiere ver sufrir a nadie. Y él, que reza: "Hágase tu voluntad", dice a la pagana: "Hágase tu voluntad", pues coincide con la de Dios.
No pocas veces la relación del cristianismo con otras religiones ha sido una relación de invasión y sometimiento. Consciente de su poder, la Iglesia se esforzó por imponer su fe e implantar su sistema religioso, contribuyendo a destruir culturas y desarraigar poblaciones enteras de sus propias raíces. Esta operación "colonizadora" nacía, sin duda, de un deseo sincero de hacer cristianos a todos los pueblos, pero no era la manera evangélica de hacer presente el Espíritu de Cristo en tierras paganas.
Hoy las cosas han cambiado. Los cristianos hemos aprendido a acercarnos al sufrimiento humano para tratar de aliviarlo. el trabajo de los misioneros y misioneras ha conocido una profunda transformación. su misión no es "conquistar" pueblos para la fe, sino servir abnegadamente para liberar a las gentes del hambre, la miseria o la enfermedad. Son los mejores testigos de Cristo sobre la Tierra. De su servicio puede nacer la verdadera fe en Jesucristo.
De "El camino abierto por Jesús" - José Antonio Pagola