domingo, 3 de agosto de 2025

Nuevo integrante

 Como uno de los frutos de nuestro Capítulo General 2024, nos propusimos compartir el Carisma en los espacios donde estamos presente, incluyendo el ambiente digital.

Así nace Fito, el nuevo integrante de nuestra familia.

Fito es un simpático personaje roedor curioso, inquieto y lleno de preguntas, que llega para acompañarnos y dialogar con nosotras, las Hermanas Auxiliares Parroquiales de Santa María. Su gran misión es ir descubriendo, paso a paso y con mucha ilusión, el Carisma que nos anima y la belleza de nuestra misión en la Iglesia.

Su nombre es un cariñoso homenaje al Padre Rodolfo Carboni, nuestro querido fundador, a quien recordamos con enorme gratitud.

A través de sus ocurrencias, risas y charlas sencillas, Fito nos invita a recorrer juntos este camino de fe, cercanía y servicio. ¡Preparen el corazón para conocerlo y dejarse sorprender por sus aventuras... que son más frecuentes en instagram y facebook!



jueves, 1 de mayo de 2025

Pautas de cuidado y buen trato

Nuestro compromiso como Hermanas Auxiliares Parroquiales de Santa María es seguir caminando en la práctica de la sinodalidad desde una espiritualidad acorde, respetándonos, escuchándonos, dialogando, lo que nos mantendrá vigilantes para prevenir cualquier tipo de abuso que podamos sufrir o causar.
Nos situamos a favor de la Vida y la Dignidad de todas las personas, particularmente de los
más vulnerables. 

Desde este compromiso elaboramos y publicamos nuestra Práctica Preventiva de Cuidado y Actuación en Situaciones de Abusos en nuestras comunidades contra niños/as, adolescentes, jóvenes y adultos vulnerables. 

 PAUTAS DE CUIDADO Y BUEN TRATO

lunes, 12 de diciembre de 2022

Virgencita de Guadalupe

DOCUMENTO PARA EL DISCERNIMIENTO COMUNITARIO En la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe 

 "Como en su aparición en Guadalupe la Virgen nos dice hoy: “¿acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre? No tengas miedo”. ¡Estemos abiertos a la novedad del Espíritu!


Virgen de Guadalupe, sigue abriéndole caminos al Espíritu
y entre nosotros actualiza la unidad.
No permitas que ninguna diferencia mengüe el amor.
Avívanos la pasión por tu Hijo, por su Reino y que nuestro sí confiado se ensanche, como el tuyo, 
al contacto con la carencia.
Sigue tendiendo puentes y susurrándonos 
sinfonías sinodales.
Amplía la mesa y convídanos diariamente
a una fiesta en la que el vino alcance para todos,
a nadie se le niegue la palabra,
y en la que todos se sientan partícipes 
 y después sean enviados,
en condición de discípulos misioneros.

viernes, 30 de septiembre de 2022

La palabra de Dios, fuente inagotable de vida

 Del comentario de San Efrén, Diácono, sobre el Diatésaron
(Cap. 1,18-19: SC 121, 52-53)


¿Quién hay capaz, Señor, de penetrar con su mente una sola de tus frases? Como el sediento que bebe de la fuente, mucho más es lo que dejamos que lo que tomamos. Porque la palabra del Señor presenta muy diversos aspectos, según la diversa capacidad de los que la estudian. El Señor pintó con multiplicidad de colores su palabra, para que todo el que la estudie pueda ver en ella lo que más le plazca. Escondió en su palabra variedad de tesoros, para que cada uno de nosotros pudiera enriquecerse en cualquiera de los puntos en que concentrara su reflexión.

La palabra de Dios es el árbol de vida que te ofrece el fruto bendito desde cualquiera de sus lados, como aquella roca que se abrió en el desierto y manó de todos lados una bebida espiritual. Comieron—dice el Apóstol—el mismo alimento espiritual y bebieron la misma bebida espiritual.

Aquel, pues, que llegue a alcanzar alguna parte del tesoro de esta palabra no crea que en ella se halla solamente lo que él ha hallado, sino que ha de pensar que, de las muchas cosas que hay en ella, esto es lo único que ha podido alcanzar. Ni por el hecho de que esta sola parte ha podido llegar a ser entendida por él, tenga esta palabra por pobre y estéril y la desprecie, sino que, considerando que no puede abarcarla toda, dé gracias por la riqueza que encierra. Alégrate por lo que has alcanzado, sin entristecerte por lo que te queda por alcanzar. El sediento se alegra cuando bebe y no se entristece porque no puede agotar la fuente. La fuente ha de vencer tu sed, pero tu sed no ha de vencer la fuente, porque, si tu sed queda saciada sin que se agote la fuente, cuando vuelvas a tener sed podrás de nuevo beber de ella; en cambio, si al saciarse tu sed se secara también la fuente, tu victoria sería en perjuicio tuyo.

Da gracias por lo que has recibido y no te entristezcas por la abundancia sobrante. Lo que has recibido y conseguido es tu parte, lo que ha quedado es tu herencia. Lo que, por tu debilidad, no puedes recibir en un determinado momento lo podrás recibir en otra ocasión, si perseveras. Ni te esfuerces avaramente por tomar de un solo sorbo lo que no puede ser sorbido de una vez, ni desistas por pereza de lo que puedes ir tomando poco a poco.