Mostrando entradas con la etiqueta Santa Catalina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santa Catalina. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de abril de 2022

Santa Catalina

 "¿Cómo explicar el atractivo casi irresistible emanado de Santa Catalina? Una sola respuesta satisface en verdad: sobre su cara enjuta y diáfana era bien visible el reflejo de la gracia.

La renuncia, el desapego de las cosas caducas, la íntima unión con Dios alcanzada en la oración, el sacrificio serenamente aceptado, daban a sus palabras una resonancia misteriosa, poniendo a las almas en contacto con lo invisible y con lo divino. Ella, que conservaba de terrestre tan sólo el frágil cuerpo martirizado por las continuas mortificaciones, nutrido durante largos períodos con el sólo alimento eucarístico, mantenido en pie por un esfuerzo constante de su voluntad, traspasado por las cinco heridas de Cristo crucificado, cuando hablaba o escribía, transportaba irresistiblemente a las almas al plano sobrenatural, obligándoles, cas, a abrir las miradas sobre los ilimitados horizontes de la eternidad y comunicándoles aquel fuego interior que la devoraba: "el fuego de la dulce caridad".

La desenvuelta franqueza con que aconsejaba, amonestaba, ordenaba y reprochaba enérgicamente a personas que ocupaban cargos elevadísimos, sólo raramente suscitaba reacciones ásperas de orgullo humillado. En la mayor parte de los casos  su voz era escuchada -si bien no siempre seguida- como la voz de Dios. Se le reconocía el derecho de hablar en nombre de Dios porque se la sabía en contacto íntimo con Él. En su alma, las pasiones humanas, las miras terrenas y los intereses egoístas enmudecían; sólo tenían resonancia e importancia los intereses eternos.

Con el conferimiento del título de "Doctor" se reconocen oficialmente la autoridad y la perennidad, en la Iglesia de Dios, del magisterio de Santa Catalina"

 

(Santa Catalina de Siena, editado por la Secretaría de Prensa y Publicaciones de la Provincia Dominicana Argentina)

miércoles, 29 de abril de 2020

le cantamos a Santa Catalina

ARREBATADA DE AMOR

https://www.youtube.com/watch?v=9-digsDAGNw 

1. Perla preciosa encontrada,
    muestra del Amor de Dios,
   deslumbrando de pequeña
   por tu gran contemplación.
Tu vida, puro Evangelio,
en caridad y oración.

CATALINA, CATALINA, ARREBATADA DE AMOR;
TU UNIÓN PROFUNDA CON CRISTO
NOS LLEVA SIEMPRE HACIA DIOS.

2. Intercesora excelente
   que nuestra Iglesia envió
   a buscar a muchos hijos
   que la desidia extravió.
¡Danos tu mismo coraje
y celo en nuestra misión!

3. Confiada en la Providencia
   tu vida fue un canto a Dios;
   melodía delicada
   que al Señor le agradó 
¡Ayúdanos, Catalina,
a ser un canto de Amor!

4. Noche y día buscabas
   estar unida al Señor;
   entre cocina y visitas
   el mismo Dios te encontró.
¡Anímanos, Catalina,
a vivir la comunión!

sábado, 29 de abril de 2017

Queridas Hermanas:
Como todos los años, en este abril, en esta Pascua 2013, queremos recordar y seguir contagiándonos de nuestra Hermana Catalina de Siena. Su amor por la Iglesia, se enciende en nosotras de manera particular en este hoy de nuestra Iglesia Universal frente al acontecimiento de tener un Papa argentino!!! (Conocido personalmente por muchas de nosotras)
Además, transitando nuestros 80 años como Congregación, como Familia APSM.
Con este trasfondo festivo, ofrecemos algunas oraciones y reflexiones (se puede optar entre las varias reflexiones) para celebrar a Catalina.


Hnas. Equipo Pastoral de Encuentro
Con Catalina 
consentimos su Presencia y Obrar en nosotr@s
Proponemos, a lo largo de la oración, distintas imágenes de mujeres. Podemos elegir una de ellas para colocar en nuestro altarcito, junto a algún signo de Resurrección, flores, velita.             


(1ª imagen: Al contemplar nuestro propio manantial, y permitir que ÉL obre en nosotras, lo descubrimos habitándonos y desde ahí, desde bien adentro,  fluye en y por nosotras.)                                    

'Acogiendo el abrazo del Resucitado que hace nuevas todas las cosas, trazamos en nosotras el signo del Amor en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu                                                              
' “Piropeamos” y saludamos a Catalina como la dichosa por haber creído y comprometido su vida, su cuerpo, con el Reino.                  

Dichosa la mujer que tiene los ojos limpios, muy despiertos para saber leer el misterio de la vida, entender los signos de los tiempos,
y descubrir las huellas del Amado.


Dichosa la que tiene los oídos muy abiertos,
para escuchar los mensajes ofrecidos,
y acoger las voces de los pequeños,
los gritos de dolor, los anuncios del profeta.

Dichosa la mujer
que tiene las manos abiertas, desprendidas;
que sabe que el Reino de Dios le pertenece
y lo espera, también para los pobres.
La mujer de manos disponibles, serviciales,
generosas, para que el Reino de Dios venga.

Dichosa la mujer que camina sobre sus propios pies, apoyando sus huellas en las de Aquel que vivió hasta el extremo el amor, que busca enderezarse con otros  y con otras, que quiere dar a luz a la humanidad nueva.

Dichosa la mujer de corazón ardiente, que escucha la Palabra y se enardece, que goza con la promesa, contagia optimismo, cree en la utopía y la trabaja.

Dichosa la mujer alegre aunque conoce el sufrimiento y la pobreza.
No es alegría natural, es recibida, ha escuchado las bienaventuranzas. Sabe que los que sufren son dichosos, Dios está con ellos.

Dichosa la mujer que eleva sus brazos en actitud suplicante, consciente de su necesidad de Dios y del Espíritu que fecunda la Historia y hace posible el fruto deseado, el que hace “gemir a la creación entera como en dolor de parto”.

' Para contemplar su vida, puede ayudarnos el siguiente extracto[1]
El Señor elige a los humildes y sencillosEn realidad, cuando daba gracias al Padre por haber revelado los secretos de su divina sabiduría a los humildes, Jesús no tenía presentes en su espíritu solamente a los doce, que él mismo había elegido de entre el pueblo inculto, y que habría de mandar un día, en calidad de apóstoles suyos, a instruir a todas las gentes y a enseñarles todo lo que les había encomendado (cfr. Mt 28,19-20), sino que tenía también presentes a todos los que habían de creer el él, muchos de los cuales se contarían entre los menos dotados de los ojos del mundo.
Santa Catalina de Siena ofrece en sus escritos uno de los más luminosos modelos de los carismas de consejo, de palabra de sabiduría y de palabra de ciencia, que San Pablo testimonia que actuaron en algunos fieles de las comunidades cristianas primitivas y cuyo uso se esforzó por disciplinar convenientemente, advirtiendo que tales dones no son tanto para provecho de los que los poseen, sino más bien para provecho de todo el Cuerpo de la Iglesia. En efecto - explica el apóstol-, "todas las cosas las obra el único y mismo Espíritu, que distribuye a cada uno según quiere" (1 Cor 12,11), de forma que sobre todos los miembros del místico organismo de Cristo debe redundar el beneficio de los tesoros espirituales que su Espíritu distribuye (cfr. 1 Cor 11,5; Rom 12,8; 1 Tim 6,2; Tit 2,15).
Sus Cartas son otras tantas chispas de un fuego misterioso, encendido en su corazón ardiente por el Amor infinito que es el Espíritu Santo.

¿Cuáles son las líneas características y los temas dominantes de su magisterio ascético y místico? Nos parece que, a imitación del glorioso Pablo, del que toma incluso el estilo robusto e impetuoso, Catalina es la mística del Verbo Encarnado y, sobre todo, de Cristo crucificado. Catalina de Siena fue la pregonera de la virtud redentora de la sangre adorable del Hijo de Dios, derramada sobre el leño de la cruz con amor desbordante para la salvación de todas las generaciones humanas.
Por lo cual podemos llamar a Catalina la mística del cuerpo místico de Cristo, es decir, de la Iglesia. Por otra parte, la Iglesia es para ella una auténtica madre
Acerca de su Amor a la IglesiaY, como, anticipándose no sólo a la doctrina, sino incluso al lenguaje del concilio Vaticano II, la santa escribe al Papa Urbano VI: "Santísimo Padre..: Tened presente la gran urgencia, que os corresponde a vos y a la santa Iglesia, de conservar este pueblo (Florencia) en la obediencia y en la reverencia a Vuestra Santidad, dado que sois para nosotros el jefe y el principio de nuestra fe".
Se dirige, además, a cardenales y a muchos obispos y sacerdotes con insistentes exhortaciones, y no escatima fuertes reproches, haciéndolo siempre con perfecta humildad y con el respeto debido a su dignidad de ministros de la sangre de Cristo.
Tampoco olvidaba Catalina que era hija de una Orden religiosa de las más gloriosas y activas de la Iglesia. Exige de los religiosos fidelidad a su excelsa vocación por medio del ejercicio generoso de las virtudes y de la observancia de las reglas respectivas. Tampoco olvida, en su maternal solicitud, a los laicos, a quienes dirige encendidas y numerosas cartas, pidiéndoles prontitud en la práctica de las virtudes cristianas y de los deberes del propio estado y una ardiente caridad para con Dios y para con el prójimo, porque también ellos son miembros vivos del Cuerpo místico; ahora bien, dice la santa "la Iglesia está fundada en el amor y ella misma es amor".




[1] Fragmentos de la Homilía pronunciada por el Papa Pablo VI en la BASÍLICA de San Pedro el Domingo 4 de octubre de 1970 en el acto de la proclamación de Sª Catalina de Siena, como doctora de la Iglesia Universal

Espíritu renovador y servicio al bien común… ¿Cómo no recordar, además, la actividad desarrollada por la Santa a favor de la reforma de la Iglesia?. Dirige sus exhortaciones principalmente a los sagrados pastores, indignada con santo enojo por la pereza de no pocos de ellos, preocupada por su silencio, mientras que la grey a ellos confiada andaba dispersa y sin dirección. "Ay de mí no puedo callar. Gritemos con cien mil lenguas - escribe a un alto prelado -. Creo que, por callar, el mundo está corrompido, la esposa de Cristo ha empalidecido, ha perdido el color, porque le están chupando la propia sangre, es decir, la sangre de Cristo".
¿Qué entendía ella por renovación y reforma de la Iglesia? No ciertamente la subversión de las estructuras esenciales, la rebelión contra los pastores, la vía libre a los carismas personales, las arbitrarias innovaciones del culto y de la disciplina, como algunos querrían en nuestros días. Por el contrario, Catalina afirma repetidamente que le será devuelta la belleza a la Esposa de Cristo y se deberá hacer la reforma "no con guerra, sino con paz y tranquilidad, con humildes y continuas oraciones, sudores y lagrimas de los siervos de Dios". Se trata, por tanto, para la Santa, de una reforma ante todo interior y después externa, pero siempre en la comunión y en la obediencia filial a los legítimos representantes de Cristo.
¿Fue también política nuestra devotísima virgen? Ciertamente lo fue, y de una manera excepcional, pero en el sentido espiritual de la palabra. Santa Catalina rechaza indignada la acusación de politizante que le lanzan algunos de su contemporáneos, escribiendo a uno de ellos:"… Mis paisanos creen que, gracias a mí y alas personas que me rodean, se hacen tratados; dicen la verdad, pero no saben de qué se trata, y, sin embargo, aciertan en sus juicios, porque no pretendo otra cosa ni quiero que los que me rodean se ocupen si no es de vencer al demonio y arrebatarle el señorío que ha adquirido sobre el hombre por medio del pecado mortal, en extraer el odio del corazón del hombre y en pacificarlo con Cristo crucificado y con su prójimo".
Por tanto, la lección de esta mujer política "sui generis" conserva todavía su significado y valor, aunque hoy se siente la necesidad de hacer la debida distinción, entre las cosas del Cesar y las de Dios, entre la Iglesia y el Estado.
Entrega total a Cristo
No cuenta con haber desarrollado un intenso y vastísimo magisterio de verdad y bondad con su palabra y sus escritos, Catalina, quiso sellarlos con la ofrenda final de su vida al Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia, en la edad todavía joven de treinta y tres años. Desde su lecho de muerte, rodeada de sus fieles discípulos en una celda junto a al Iglesia de santa María sopra Minerva, en Roma, dirigió al Señor esta conmovedora oración, verdadero testamento de fe y de agradecido y ardiente amor:
"Dios eterno, recibe el sacrificio de mi vida a favor del Cuerpo místico de la santa Iglesia. No tengo otra cosa que darte si no es lo que tú me has dado a mí. Toma mi corazón y estrújalo sobre la faz de esta esposa"
El mensaje que nos trasmite es, por tanto, de una fe purísima, de un amor ardiente, de una entrega humilde y generosa a la Iglesia Católica. Cuerpo místico y Esposa del divino Redentor. Este es el mensaje específico de la nueva doctora de la Iglesia, Catalina de Siena, para que sea luz y ejemplo de cuantos se glorían de pertenecer a ella. Acojámoslo con ánimo agradecido y generoso, para que sea luz de nuestra vida terrena y prenda segura de la definitiva pertenencia a la Iglesia triunfante del cielo.
Pablo VI


'        Podemos agudizar el oído y, con Catalina, escuchar brotando de nuestro propio corazón algún eco de la Palabra de Dios sobre este presente de nuestra Iglesia… ¿Qué Palabra, salmo, trocito del Evangelio, me ilumina acerca de este momento que estamos viviendo como Iglesia?

'        Con CATALINA, cruzando el umbral de la Fe

[1]Por la Fe, nos asambleamos...
(Podemos reemplazar la palabra “teólogo” por “Profeta” o “hermana”)

A pesar de su carácter histórico y místico, de corte fundamentalmente personal, la fe, es un acontecimiento comunitario, eclesial. La experiencia personal cuaja en el testimonio intercambiado en comunidad, como lo atestigua la historia de los discípulos de Emaús o de María en el huerto (Lc 24,13-35; Jn 20,21-28).
[…] Desde su inicio, la fe es tradición, es decir relectura en comunidad de experiencias del misterio de Jesús crucificado. En esta reelaboración común permanente, cada comunidad implicará sus preocupaciones específicas y su trasfondo cultural propio. Por lo tanto, la tradición se ve compuesta, necesariamente, de diferentes tradiciones, que reflejan puntos de vista espirituales y teológicos diferentes, a veces contradictorios, parciales, aunque muchas veces complementarios.
[…] La teología trata de interpretar la tradición, iluminar y acompañar la inteligencia de la fe tal como la expresan las comunidades. Si este es un proceso permanente, en función del progreso de la fe y de la evolución de las mentalidades, la teología no puede tener carácter absoluto ni definitivo. El teólogo es un acompañante descalzo de una comunidad teóloga, en su camino para interpretar su experiencia de fe.
Por tal motivo la revelación, que la Iglesia considera concluida con el Apocalipsis, sigue siendo, sin embrago, un proceso permanente. […] Las Escrituras, tal como una fotografía que no ha terminado de revelar todos sus matices, necesitan pasar permanentemente por el baño "revelador" de la tradición. Este proceso durará, se supone, hasta el fin del mundo.
En esta perspectiva, la teología, como una de las herramientas de las que dispone la tradición para releer la revelación, a la luz de su propia experiencia histórica y mística, es, a su vez, un instrumento en permanente reelaboración. A partir de sus raíces en el caminar de fe de la comunidad creyente en el pasado, explora el presente, abierta a su futuro. En otras palabras, la teología es, a la vez y simultáneamente, acto de fidelidad (la dogmática) y novedad, afirmación de convicciones comunes y cuestionamiento balbuciente de una aventura "definitivamente inacabada".
Para cumplir con su misión, la teología cuenta con dos referentes imprescindibles. Se trata, primero, del sensus fidelium, es decir a convicción creyente acumulada en el tiempo por la intuición espiritual y la inteligencia eclesial de la fe, el "sentido común", de alguna manera.
En un segundo momento, el teólogo se refiere al Magisterio la instancia comunitaria que confirma, garantiza y defiende el avance de la fe de la Iglesia, cuidando, a su vez, de no entorpecer (entristecer, diría Pablo) el actuar permanentemente nuevo del Espíritu en la historia. Se corre siempre este riesgo al detener la exploración creyente en una etapa de su proceso en el tiempo.

Por la Fe, caminamos…
            La experiencia creyente es ante todo un proceso vital. La vida misma, con sus etapas y sus fases, juega el papel permanente de revelación progresiva.
El creyente es un explorado empedernido, alguien que nunca deja de interrogar y buscar. Se parece al minero que se adentra a la oscuridad de las vetas espirituales inexploradas del misterio, con la débil y frágil lámpara de su experiencia compleja. La oscuridad del “no saber” se hace en él cada vez más invasora, y no son pocas las veces en que la lámpara se apaga o se hace casi inservible. En este proceso de desnudamiento su fe se reduce a “lo que le queda cuando no le queda nada”.
Esta experiencia […] se vive como un despojo de todo discurso sobre el misterio. Se identifica, en adelante, con el abandono de toda creencia, para quedarse, simplemente, con la apuesta por el que “es”, como afirma el propio Yahvé en la zarza ardiente.
            […] En el silencio de Dios y la fiel espera ante la puerta cerrada de su misterio, el creyente emprende el doloroso camino del despojo y del desnudamiento. Llegada su etapa final, la fe exige, una ascesis de purificación intelectual, moral y afectiva, que hace acceder al creyente, poco a poco, a la transparencia que llamamos humildad.
            Dentro de ese desierto intermediario entre las creencias abandonadas, porque inservibles, y la espera de la transfiguración, bajo la nube del no saber, la fe se vuelve largo luto y muerte anticipada: “muero porque no muero”. Esta expresión podría ser el grito de la fe cuando todo es demás, exilio, vano pretexto ante el silencio de Dios y el deseo de Él que nos invade absolutamente.
Podría ser que el avanzar en este proceso nos haga más extraños a nuestro propio medio creyente, demasiado seguro de sus discursos que a algunos ateos en búsqueda trágica de sentido.
La vida consagrada pretende ser la audacia por excelencia del proceso de la fe. Se presenta como escuela de búsqueda, exploración y acompañamiento de la aventura de la noche y anticipación de la purificación final de la muerte, en particular a través de la simbólica de los votos. Cuando se vuelve un simple refugio que acumula las seguridades, doctrinales, morales y hasta materiales, deja de ser verdaderamente escuela espiritual.
[…] el teólogo es un servidor descalzo, un artesano que se sabe necesario, pero sobre todo inútil a al hora de Dios.

'        Para compartir… ¿Cuál es el "sentido común" de esta Iglesia particular? ¿qué singular riqueza de la Fe de esta Comunidad diocesana percibo y me edifica?

'        A modo de “profesión de Fe”, podemos rezar juntas este Credo de la Resurrección, sintiendo que Catalina reza con nosotras, y nos anima a seguir proclamando y compartiendo esta fe:




[1] Simón Pedro Arnold, osb, ¿A dónde vamos?,Lima Perú 2012. 

Creo Señor en la vida,
creo que vale la pena apostar.
Creo en las manos abiertas,
la cárcel desierta, el trabajo y el pan.

Yo creo en toda palabra,
Que no esconda la verdad
Toda señal, todo abrazo,
Que apriete los lazos de fraternidad

CREO EN UN DIOS COTIDIANO
QUE LLENA LAS PLAZAS DE SOL
QUE HABLA CON LOS JUBILADOS
Y PAGA AL CONTADO
LO QUE PROMETIÓ.

Creo en el tiempo del hombre,
Cuando pelea al dolor.
En el que rompe mordazas
Construye su casa, comparte el calor.

Creo que vale la pena
Fundir espadas y hacer
Miles de rejas de arados
Y en surcos callados hundir otra vez.

CREO EN EL DIOS DE LOS RITMOS
DE CUERDAS Y VIENTOS
DE QUENA Y CANTOR
DIOS BUSCADO POR GUITARRAS
Y CADENCIAS QUE AMARRAN
LA VIDA Y

Creo en una tierra nueva
bajo esta misma ciudad
crece en silencio y madura
por la cerradura se puede espiar.

Creo que bajo los puentes
corre agua de manantial
riega el esfuerzo del hombre
y enhebra sus días con la eternidad...

CREO EN UN DIOS COMPAÑERO
QUE PARTE CONMIGO SU PAN
LLORA CONMIGO EN EL LLANTO
Y CANTA EN EL CANTO
CUANDO HAY QUE CANTAR.

Creo que el tiempo nos lleva,
a tu retorno final
cuando se alce tu voz fuerte
que manda a la muerte su presa soltar.

CRISTO SEÑOR DE LA HISTORIA
CREO
EN LA RESURRECCIÓN
CLAVE
DE TODO DESTINO

DERRAMA TU VINO
SOBRE ESTA NACIÓN.

ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA

ORACIÓN final: 
Señor Dios, Vos mostraste a santa Catalina el amor infinito hacia todos los hombres, hechura de tus manos, que arde en tu corazón. Ella compartió generosamente esta revelación y la vivió en todas sus consecuencias hasta el heroísmo. Concédenos que podamos seguir su ejemplo, confiando en tus promesas y aumentando nuestra fe en tu presencia. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
















martes, 4 de marzo de 2014

Curiosidades: Además Santa Catalina tiene los siguientes patronatos:
«       contra los incendios;
«       contra los males corporales;
«      contra la enfermedad;
«       contra los abortos involuntarios;
«      contra las tentaciones;
«      Allentown, Pennsylvania;
«       para la prevención de incendios;
«      de los bomberos;
«      de las enfermeras;
«       de las personas ridiculizadas por su piedad;


«      de los enfermos.

viernes, 29 de abril de 2011

Fecundas desde nuestro manantial donde la Vida reclama

A SANTA CATALINA, nuestro recuerdo y oración

“Santa Catalina es uno de los personajes más fascinantes de la historia, por su personalidad y su espiritualidad, por su don de gentes y su influencia social, por su vida activa y contemplativa, por su amistad e intimidad con Jesús, por su precocidad, por su amor a la verdad, por su poder de convertir a las almas y transformarlas en discípulos.
Es una figura, cuya santidad resplandece en los cimientos de una humildad profunda.
En ella se destaca, con preferencia, su maternidad, sus carismas, el ser esposa, apóstol de la paz y de la reconciliación, doctora de la Iglesia, embajadora del Papa y liberadora del Papa de la esclavitud de Babilonia. Esas siete características serán como otras tantas facetas de un diamante, cuyos arcos iris se reflejarán en nuestras pupilas, en nuestra imaginación y en nuestro corazón.”
(del libro “Santa Catalina de Siena” de C. Miglioranza)

~         Ambientemos nuestra oración, armando un altarcito con una cruz, una estampa de Santa Catalina, una vela encendida, el recuerdo de nuestra Asamblea 2.011 (el souvenir que nos dieron por comunidad) volviendo a cargar con agua esa fuente, unas flores…

~         Reconociendo a Dios, con la ayuda de Santa Catalina, como nuestro gozo, nuestra fuerza, nuestra gloria, nuestro amor y nuestro TODO, abracémonos a su inmenso amor en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

~         Cantemos (o recitemos si no recordamos la letra):

DICHOSA MUJER, LA QUE SABE SER FIEL
AL QUEHACER DE IMPLANTAR LA JUSTICIA Y LA PAZ.
BENDITA SERÁ LA MUJER QUE HACE OPCIÓN
POR LA CAUSA DE DIOS, POR LA LEY DEL AMOR.

Hoy canto al Dios del pueblo en mi guitarra
un canto de mujer que se libera,
Dios se solidariza con mi causa
y me consagra portavoz de la esperanza.
Dios escucha el clamor de nuestro pueblo,
se alió al empobrecido y explotado
y a la mujer libera de cadenas
impuesta con crueldad por tantos hijos.

Harás justicia a todas las mujeres
que firmes no cayeron ante el yugo
nos das la libertad y reivindicas
¡oh Dios!, tu semejanza originaria.
Al mal pastor que causa tanto daño,
al gobernante infiel que vende al pueblo,
a todo quien oprime Tú destruyes
sin piedad, el poder que lo derrumba.

Nos llevas a gestar en nuestros vientres
mujeres y hombres nuevos, pueblos fuerte;,
nos unges servidoras, profetizas,
testigos de tu Amor que nos redime.
Has puesto en mi cantar una esperanza,
soy eco de tu amor que reconcilia,
espada de dos filos sea mi canto,
pregón de un evangelio libertario.

~         Reconozcamos en la canción los rasgos “anunciados” que se han plasmado en la vida de esta santa:
#         La maternidad: Guardando la flor de su virginidad, logró una maternidad copiosa, con sabor de eternidad, que requería de mucho amor y mucho sacrificio… Sus discípulos la llamaban “madrecita” o mamá” tanto en sus conversaciones familiares como en sus cartas.

#         Sus múltiples Carismas: regalados por el Señor que la eligió con amor preferencial

#         Esposa de sangre: Catalina, bajo todo concepto fue una esposa de sangre, no sólo en su consagración al Señor, sino también en su inmenso coraje de asistir y alentar a los condenados a muerte y hasta de recibir en su regazo las cabezas chorreando sangre.

#         Apóstol de la paz  y de la reconciliación: L a época de Catalina fue una época brava y violenta. Las epidemias de las pestes eran bastante frecuentes y producían mortandades pavorosas (En 1.348 murió más de un tercio de la población europea por esa causa…) A nivel social, fue una época sumamente difícil por los odios y las venganzas, las traiciones  y las pandillas asesinas entre una familia y otra, entre una ciudad y otra, entre aventureros y mercenarios, entre los partidarios del poder de los papas y los partidarios del emperador… La ausencia del Papa de Roma y su permanencia en Aviñón, donde se hallaba bajo la protección y el patronato del rey de Francia, creaban situaciones de anarquía, convulsión, desorden, libertinaje, escándalos. Catalina se ofreció  en varios casos para ser la pacificadora.

#         Doctora de la Iglesia: Catalina permaneció analfabeta hasta sus veinte años, pero su excelente memoria se alimentaba abundantemente de lo que oía de las lecturas en familia y de los sermones en la Iglesia. Después de esa edad, aprendió a leer y a escribir con muchas dificultades, pero el Señor le regaló los dones de la Ciencia y la Sabiduría que le permitieron ser maestra de sus discípulos , contactarse con numerosas cartas a personas de altos cargos de su época y hasta dictar el libro “El diálogo de la Divina Providencia”, lo que le valió que se le diera aquel título en la Iglesia.

#         Embajadora del Papa: Dada la situación tumultuosa en que se hallaban algunas ciudades y hasta algunos estados italianos, los Papas de la época, considerando la influencia de Catalina en la sociedad, la nombraron su embajadora, para que pudiera intervenir en procurar la paz y la concordia entre esos pueblos.

#         Procuradora del regreso del Papa a Roma: Sólo Catalina, con su carácter fuerte y decidido, guiada por las luces del Espíritu Santo, pudo animar al Pontífice de voluntad débil, establecido en Aviñón durante el siglo XIV, a retornar a Roma. Ella, al modo de Juan el Bautista, le facilitó y abrió el camino para el regreso, lo cual fue celebrado con gran alegría por todo el pueblo que se sentía en un estado de profunda orfandad.

~         Seguro que, con nuestro carisma propio y nuestros dones particulares, reconocemos algunos de estos rasgos entre nosotras mismas. Compartamos con sencillez y humildad… (podemos decirnos, escribir en un papel y agregarlo en el altar, etc…)

~         Por todo ello, nos unimos a Catalina para proclamar “Cantaré eternamente la Misericordia del Señor” (Salmo 88):


Cantaré eternamente la Misericordia del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque tú has dicho:
“Mi amor se mantendrá eternamente,
mi fidelidad está afianzada en el cielo.
Yo sellé una alianza con mi elegido,
hice este juramento a David, mi servidor”:
“Estableceré tu descendencia para siempre,
mantendré tu trono por todas las generaciones”
El cielo celebre tus maravillas, Señor
y tu fidelidad en la asamblea de los santos,
porque, ¿quién es comparable al Señor en las alturas?
¿quién es como el Señor entre los hijos de Dios?
-------------------------------------------------------------------------------

~         En varias oportunidades, los biógrafos nos hacen conocer un excepcional carisma de Catalina: su poder de intercesión delante de su divino Esposo Jesús a favor de las miserias y debilidades humanas. Efectivamente, ella dio con una serie de malevos, bandoleros, aventureros, explotadores, aprovechadores, violentos, asesinos, mafiosos, gente inmersa en los vicios, verdadera resaca y basura de la ciudad… El contacto con Catalina los transformó de lobos en mansos y humildes corderos. A través de Catalina recuperaron la gracia de Dios, la paz de la conciencia, la reconciliación con los hombres, la fraternidad, la armonía de las vivencias familiares, el hermoso sentido de servir a los demás…
Ella lo logró con sus oraciones, con sus vigilias, con sus sacrificios, con sus penitencias, con su humildad, con su espíritu de Fe, con su inmenso amor a Dios y al prójimo.

~         ¿Qué situaciones difíciles queremos hoy presentarle al Señor para que por intercesión de Santa Catalina den un vuelco favorable, para más vida, para más humanidad?

~         “La vivencia del espíritu sacerdotal (Heb 2,16-18; Fil 2,6-8)es un convivir con los dolores y desgarrones de los hombres y mujeres, y tener la profunda experiencia de ello. En medio de esta realidad, nace apasionadamente el deseo y la urgencia de comunicar el Amor de Dios, la pasión por el Reino, el deseo de que el hombre se dé cuenta de que en su historia está Dios. El espíritu sacerdotal es (…) un espíritu de intermediación, de reconciliación, de suturar heridas, de recuperar conflictos, de poner paz, unidad, y de ser intermediarios (Jn 17,20-21) CCS pág. 8

~         ¿Qué pedimos para nosotras, para poder ahondar en esta nota de intercesión que caracteriza nuestro Carisma Sacerdotal y Mariano?

~         En una de sus manifestaciones, Cristo le susurró a Catalina:

“En adelante, cumplirás todas las tareas que mi Providencia te confiará. Desde ya, armada como estás de la fe invicta, enfrentarás victoriosamente a todos tus adversarios”

~         Expresemos, espontáneamente, una oración de confianza en la Providencia del Señor.
~         Con nuestra confianza renovada en el Dios que nos ama, recemos juntas el Padrenuestro.

~         Con el agua tomada de la fuentecita, nos bendecimos unas a las otras…
Santa Catalina de Siena, ¡ruega por nosotras!

~         Cantamos: “Arrebatada de amor” (va en el mp3)

1-Perla encontrada en lo inmenso
del mar del Amor de Dios,
deslumbrando de pequeña
por tu gran contemplación.
Tu vida, puro Evangelio,
en caridad y oración.

Catalina, Catalina,
arrebatada de Amor:
tu unión profunda con Cristo
nos lleva siempre hacia Dios.

2-Intercesora excelente
que nuestra Iglesia envió
a buscar a muchos hijos
que la desidia extravió.
¡Danos tu mismo coraje
y celo en nuestra misión!

3-Confiada en la Providencia
tu vida fue un canto a Dios;
melodía delicada
que al Señor le agradó.
¡Ayúdanos Catalina,
a ser un canto de Amor!

4-Noche y día buscabas
estar unida al Señor;
entre cocina y visitas
el mismo Dios te encontró.
¡Anímanos, Catalina,

a vivir la Comunión!