lunes, 18 de marzo de 2013
Fiesta de San José
San José,
el varón de Fe…
En esta festividad, tan
cercana a nuestros sentimientos y a nuestro amor por la Iglesia,
nos ponemos en presencia del Señor, En el Nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo…
En este Año de la Fe,
oportunidad que se nos brinda para ahondar en la fuerza y belleza de esta
virtud, contemplamos a San José, patrono de la Iglesia y también de nuestra
Familia Religiosa.
Miramos en él un corazón que se ha dejado plasmar por la
gracia que transforma…
Alguien que también ha
sabido escuchar al Espíritu en el fluir
de su vida…
Y como muy buen oyente,
ha sido obediente a la Palabra escuchada, casi siempre “en sueños”, advirtiendo
en ella la Voluntad de su Dios, que siempre lo invitó a ponerse en camino…
También nosotras/os nos
encontramos en el camino, como los
primeros discípulos, y, como San José, queremos consentir la Presencia y el Obrar de Dios en nuestras vidas…
Ø
Contemplamos un ratito, si es
que podemos, la estampa de San José que va en este envío. Es un mosaico que se
encuentra en Santa María la Mayor en Roma y que data, aproximadamente, de los
años 450-550. Es el ángel que anuncia a
José…
Ø
Compartimos el Evangelio del
día: Mateo 1, 16.18-21.24a
Ø
Aporte para la reflexión:
San José: el amor olvidado de sí mismo (de Max Alexander)
“En el evangelio de
Lucas el anuncio del nacimiento del Mesías se hace a María, en el de Mateo a
José. Si hacemos coincidir ambos descubriremos no una contradicción, sino una
amplificación: el anuncio es hecho a ambos, al esposo y a la esposa, al Justo y
a la Virgen que se aman mutuamente. Dentro de cada pareja Dios va obrando su
obra: desea oír el doble ‘amén’ convertido en un único ‘sí’ en el varón y en la mujer, sin cuyo
coral coraje Dios no podría traer hijos a esta tierra. En todas las relaciones
mutuas Dios acaricia, roza y toca: lo hace en esos días en que estás tan lleno
de alegría que serías capaz de decirle a quien amas palabras sorprendidas,
asombradas, absolutas, eternas, y también lo hace en esos días de crisis, de
sufrimiento, de duda, de lágrimas…
José, decididamente
enamorado, decide dejar a su enamorada, por respeto, no por despecho, por
respeto ante el misterio, no por otra cosa; no quiere denunciarla, sigue
pensando en ella, insatisfecho por la decisión que no acaba de tomar, hasta en sueños tiene presente a su María, pues bien
sabe que su amada lo ama...
María y José son pobres,
pobres de cosas, pero no pobres en amores, porque si hay algo sobre esta tierra
que abre al misterio de Dios es amar, descubrirse amado, saber de amores. José,
tan o más soñador que el José de Egipto, con las manos llenas de callos a causa
del trabajo y con un corazón enternecido a causa del amor, tiene la elocuencia
de los silenciosos: su silencio es amor que ya no necesita de palabras. Dado
que José sabe escuchar, Dios le hablará a través del silencioso lenguaje de los
sueños; José, es el hombre justo y tan silencioso que es capaz de escuchar
los sueños que el Señor-Dios viene soñando
desde toda la eternidad, desde antes de la creación del mundo, de
modo que transformados en realidad, la Buena Noticia se proclame gozosamente a
los cuatro vientos…
Todo amor tiene que
pasar, como el oro, por el fuego del crisol para purificarse, aquilatándose en
las contradicciones y las pruebas. El amor de José, lo mismo que el de Israel
en el desierto, es puesto a prueba para conocer qué habita
en su corazón. En plena prueba
a José se le confirma que su corazón desborda de amor hacia María y
hacia el Niño que vendrá. Descubre alborozado que es posible amar sin deseos de
posesión. Todo amor auténtico,- matrimonial y virginal -, tiene que atravesar
esa misma prueba, ese mismo umbral: pasar de la posesión a la donación: ‘amar’
es una variante del verbo ‘morir’, cuya otra variante se denomina
‘renunciar’. Si en el taller de José aprendemos a conjugarlos en
su armonía pascual de muerte y vida, de renuncia y plenitud, descubriremos las
obras maravillosas que,- en nosotros y no sin nosotros -, obrará el Espíritu:
lograr darse sin jamás reclamar nada a cambio, amar a fondo perdido, sin
esperar ganancia ninguna: el amor basta
por sí mismo, satisface por sí solo... Amo porque amo, amo por amar[1].
José es un
hombre lleno de fe, incapaz de involucrarse en un misterio que lo trasciende,
prefiere retirarse en silencio, silencio
que le permitirá escuchar y dar fe a la palabra que desde siempre Dios dirige a
los seres humanos: no temas. Y
comienza a actuar no ya frenado por sus temores, sino impulsado por sus amores,
amores al estilo de Dios, a lo Jesús: amor que olvidándose de sí mismo se
anonada,- ¡se hace tan, pero tan pequeño y humilde que aquel al que los Cielos
y la Tierra no pueden contener, encuentre cabida en el seno virginal de María!
Tanto se anonada que te pedirá permiso, como a José, como a María, para que le
hagas un huequito, un lugarcito en tu vida, para que por el Espíritu Santo
pueda humanarse en ti y divinizarte a ti, humanizándote a ti transfigurando tus temores y…, tus amores…
Tener valor
para amar al modo de Dios, tal como nuestro Abba nos lo mostró en Jesucristo,
esa es la vocación de José; aceptar que
renunciando a María cumpla él, y se cumplen en él, las promesas hechas un día
por Dios a David. Al abrir su vida de par en par, José queda transformado en profecía viviente: gracias a
su sí el Hijo de Dios llega a ser hijo de David. El Espíritu Santo esculpió su corazón preñado de silencios,
haciéndolo tan lleno de Dios que renunciando a todo, fuera totalmente posesión
del Señor-Dios mientras el Señor-Dios le confiaba sus tesoros más queridos: porque
tanto ama Dios al mundo que envió a su Hijo no para juzgarlo sino para
salvarlo…”
Ø Compartimos
comunitariamente lo que nos resuena de esta reflexión
Ø Invocamos a San José, a
modo de Letanía:
-Por tu gran Fe, ruega por nosotras/os…
-Por tu confianza en el
Señor, ruega por nosotras/os…
-Por tu obediencia a la
voluntad de Dios, ruega por nosotras/os…
-Por tu docilidad al
Espíritu, ruega por nosotras/os…
-Por tu amor a María, ruega por nosotras/os…
-Por el ejemplo de
virtudes que fuiste para Jesús, ruega por
nosotras/os…
-Por…(agregamos
libremente…)
-Para que…(ponemos
nuestras intenciones espontáneas…) ruega
por nosotras/os…
Ø Porque sabemos que el
Señor acoge lo que con Fe le pedimos, le decimos sencillamente Padre nuestro…
Ø Invocación a San José
del beato Juan XXIII
San
José, guardián de Jesús y casto esposo de María:
tú
viviste toda tu vida cumpliendo perfectamente tu deber;
Tú
mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.
Protege
bondadosamente a los que recurren confiadamente a ti.
Tú
conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Se
dirigen a ti porque saben que los comprendes y proteges.
Tú
también conociste pruebas, cansancio y trabajos.
Pero
aún dentro de las ocupaciones materiales de la vida,
estabas
lleno de profunda paz y de verdadera alegría
por
el íntimo trato que tenías con el Hijo de Dios,
que
te fue confiado a ti
a
la vez que a María, su tierna Madre, Amén.
Ø Invoquemos a nuestra
Madre y Patrona, esposa de San José, pidiendo su intercesión: Santísima Virgen María…
viernes, 15 de marzo de 2013
Alegría por y con el nuevo Papa
martes, 12 de marzo de 2013
Pequeños grandes Misioneros!!!
martes, 5 de marzo de 2013
¡70 Años de Vida Religiosa APSM!!
Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo!!!!!
Así canta hoy Clarita, esta hermosa mujer, discípula, apasionada de Jesús y su Reino, celebrando sus "primeros" 70 años de consagración, de Vida Religiosa... en sus distintas facetas, en su capacidad de saborear y gozar la vida a cada instante aquí se la ve y lo compartimos con todas/os... GRACIAS DOLORES POR TU TESTIMONIO COTIDIANO, gracias por tu Sí renovado cada día junto a hermanas y hermanos compañeros de camino... TE CELEBRAMOS!!
lunes, 4 de marzo de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Damos gracias por tu servicio, y confiamos nuestra Iglesia al Buen Pastor!!
Papa Benedicto XVI nos comparte lo siguiente sobre su renuncia
"Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.
Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.
Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013." (Papa Benedicto XVI)
"Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.
Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.
Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013." (Papa Benedicto XVI)
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Sigamos reavivando nuestra Fe...
La fe es un don, un regalo de parte de Dios. La hemos recibido o descubierto a través de otros, pero requiere el compromiso personal y comunitario de ser cultivada y cuidada constantemente, es un camino que dura toda la vida.
sábado, 24 de noviembre de 2012
viernes, 16 de noviembre de 2012
Un hombre de Fe...
El Padre Rodolfo Carboni se destacó por una Fe sólida durante toda su vida...
"Por la Fe se ven en su verdadera luz, en su verdadero aspecto sobrenatural,las cosas,los acontecimientos,las personas. El que vive de la Fe, sea rico o pobre, viva acompañado o en soledad, se encontrará bien con todos",nos decía.
En un nuevo aniversario de tu natalicio, hoy, 17 de noviembre, te recordamos y pedimos tu intercesión.
"He encontrado una huella que está encendida:
es tu vida, Rodolfo, en Dios metida..."
domingo, 11 de noviembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Y? ¿Te animás?
viernes, 26 de octubre de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
Juliana llegó alencuentro definitivo!
Nuestra querida hermana Juliana Diez, a sus 95 años llegó el encuentro definitivo con su Amado... "Con Él, por Él y para Él ..." se la escuchaba decir últimamente...
Cuando muy jovencita, ella soñaba ir a misionar a África...
Luego, se encontró con el Padre Carboni y Lucía y no dudó ingresar al incipiente grupo que se iba formando en su barrio de Almagro.
Su sordera no pudo con este gran deseo de comunicarse con todos... Su rapidez y lucidez traspasaban "la barrera del sonido"...
¡Te queremos mucho, Juli!
Intercedé por nosotras y nosotros!!!
Cuando muy jovencita, ella soñaba ir a misionar a África...
Luego, se encontró con el Padre Carboni y Lucía y no dudó ingresar al incipiente grupo que se iba formando en su barrio de Almagro.
Su sordera no pudo con este gran deseo de comunicarse con todos... Su rapidez y lucidez traspasaban "la barrera del sonido"...
¡Te queremos mucho, Juli!
Intercedé por nosotras y nosotros!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


























