jueves, 18 de abril de 2019

Jesús de Nazaret

por Pedro Casaldáliga

¿Cómo dejarTe ser sólo Tú mismo,
sin reducirte, sin manipularte?
¿Cómo, creyendo en Ti, no proclamarte
igual, mayor, mejor que el Cristianismo?


Cosechador de riesgos y de dudas,
debelador de todos los poderes,
Tu carne y Tu verdad en cruz, desnudas,
contradicción y paz, ¡eres quien eres!


Jesús de Nazaret, hijo y hermano,
viviente en Dios y pan en nuestra mano,
camino y compañero de jornada,


Libertador total de nuestras vidas
que vienes, junto al mar, con la alborada,
las brasas y las llagas encendidas.

lunes, 25 de marzo de 2019

El Verbo quiso de mí

de Pdero Casaldáliga

Para no ser sólo Dios,
el Verbo quiso de mí
la carne que hace al Hombre.
Y yo le dije que sí,
para no ser sólo niña.

Para no ser sólo vida,
el Verbo quiso de mí
la carne que me hace a la Muerte.
Y yo le dije que sí
para no ser sólo madre.

Y para ser Vida Eterna
el Verbo quiso de mí
la carne que resucita.
Y yo le dije que sí
para no ser sólo tiempo.

miércoles, 16 de enero de 2019

La masculinidad de Jesús

Por Hugo Cáceres Guinet (Lima, Perú)

9. En sus parábolas Jesús reflejó una intención de inclusividad de lo masculino y femenino, y desconcertantes características de Dios, como en el padre del hijo pródigo o en hombres como el buen samaritano, que realizan tareas femeninas. Al narrar la parábola del pastor que encuentra una oveja perdida, Jesús agrega que tiene la misma alegría que la mujer que encuentra la moneda (Lc 15,1-10); los cristianos deben ser como los lirios del campo, que no hilan ni tejen, y como las aves, que ni siembran ni cosechan ni almacenan en graneros (Mt 6,25-32).
10. El galileo desatendió los títulos patriarcales de rabí, maestro, padre (Mt 23,7-10), los más elogiosos que una sociedad patriarcal podía otorgar.
11. Indicó el final del poder patriarcal al lavar los pies a sus discípulos e invitarlos a practicar lo mismo, una tarea de mujeres a sus esposos o padres, o de esclavas a sus siervos (Jn 13,1-20).
12. Trazó una subversión contra el orden de género establecido en su invitación de acoger a los niños y apreciar a los eunucos como imagen de los que se aproximan al Reino (Mt 19,12). El eunuco fue visto como un ser que trastocaba el orden social y su misteriosa presencia debió confundir los estereotipos de género en las primeras décadas del cristianismo (Hch 8,26-40).
13. Jesús se mantuvo más cercano a la rica variedad de emociones de la Biblia Hebrea que al comportamiento de los filósofos griegos estoicos. Exteriorizó abiertamente un amplio rango de alteración de sus sentimientos: se maravilló de la fe del centurión (Mt 8,10); lloró ante la muerte de Lázaro (Jn 11,35),
alabó a Dios con el corazón henchido de emoción (Lc 10,21); gimió ante la desgracia colectiva (Lc 19,41); suspiró (Mc 7,34); se encolerizó al nivel de la expresión física (Mc 11,15 y par); y miró con cólera (Mc 3,5); pidió apoyo emocional (Mc 14,34). Sus acciones de misericordia respondieron al sufrimiento humano. Sus parábolas demostraron interés por las emociones humanas.
14. Propuso el fin del código de honor dependiente de la clase social: Quien quiera ser grande estre ustedes, que sea el servidor de ustedes (Mc 10,43), haciendo tambalear el pilar que soportaba los principios de honor-vergüenza de la masculinidad hegemónica.
15. El varón Jesús no se dejó llevar por estándares estrictos y rígidos en las relaciones interpersonales para mantenerse célibe, más bien demostró una sana masculinidad en su trato con las mujeres.
16. En lugar de tratar a sus compañeros en un modelo de dominación y sumisión, los animó a seguirlo en un modelo en el que la carag es ligera, y les dijo que vinieran hacia él y encontrarían reposo (Mt 11,28.30). Se distanció de los grupos del judaísmo que proponían respuestas violentas y exclusión de los extranjeros; enseñó el amor a los enemigos (Mt 5,43) como imperativo para sus seguidores.
                A partir de estas afirmaciones podemos deducir que la imagen de la masculinidad que proyectó fue contrastante e inquietante para sus contemporáneos. Jesús salió deliberadamente de su espacio masculino tradicional, como parte de su comunicación de la Buena Nueva. Como maestro espiritual, el hombre de Nazaret hizo suyo un comportamiento masculino novedoso que promovió la inclusión, la equidad de género y la liberación del rígido modelo patriarcal.
                   La aplicación práctica de los principios del modelo de masculinidad de Jesús, ha permitido que grupos cristianos de varones hayana descubierto en su propia conducta cuán profundamente arraigado está el modelo dominante de masculinidad latinoamericana que favorece a los hombres y posterga a las mujeres. La tarea de reconstrucción de la masculinidad va de la mano con las transformaciones familiares, sociales y políticas que propone el feminismo y que asegurarán la equidad de género en el futuro. 
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Hugo Cáceres Guinet, religioso de la Congregación de Hermanos Cristianos, después de obtener su licenciatura en Sagradas Escrituras en el Instituto Bíblico de Roma y Jerusalén, fue profesor de Evangelios Sinópticos durante más de una década en el Instituto de Estudios Teológicos Juan XXIII (Lima) y en la Conferencia de Religiosos de Perú. Colabora asiduamente en revistas bíblicas, cursos y retiros para promover una espiritualidad que acoja las inquietudes contemporáneas

domingo, 6 de enero de 2019

A la Virgen de la Epifanía

de Pedro Casaldáliga
 

Del Oriente, del Mar, del Mediodía,
¡todas las gentes hoy ganamos puerto
—caravanas de Dios por el desierto,
de su querencia—, en esta Epifanía

del Verbo consagrado en Ti, María,
y en Sacramento de humildad cubierto!
Doblada el alma y el tesoro abierto,
ganamos hoy, por fin, la teofanía

del Sinaí velado en mansedumbre
y al aire de tus brisas apagado:
el rostro del Señor, sobre tu cumbre:

la Nueva Ley, grabada en la sencilla
Presencia de un infante recostado
sobre este Sinaí de tu rodilla.